dijous, 30 de juliol de 2009

Solidaridad con los trabajadores de Nissan

Ante el hecho acaecido esta mañana en la factoría de Nissan en Barcelona, el Partit Comunista del Poble de Catalunya, quiere manifestar lo siguiente:

1º. Mostrar nuestra solidaridad con los trabajadores de Nissan y sus acciones; no es la primera vez, hay que recordar el caso de Pirelli, donde a los trabajadores se les comunica el despido el mismo día en que se les impide el acceso a la empresa, constituyendo esta medida por sí sola, una flagrante vulneración de la legislación laboral.

2º. Denunciar el papel de las multinacionales en Catalunya, que emplean el permanente chantaje a los trabajadores, y a una administración complaciente con sus deseos. El caso de Nissan es paradójico, puesto que la Generalitat tiene pruebas de que subvenciones otorgadas a la factoría de Barcelona, han sido derivadas a las plantas de Japón, y calla.

3º. Denunciar a la Generalitat de Catalunya y su gobierno catalanista y de progrés, no sólo por la connivencia que tiene con las empresas en crisis, sobre todo si son multinacionales, sino por la utilización de las fuerzas de represión en contra de los obreros y a favor de dichas empresas; el incumplimiento legal ha sido de la empresa, los trabajadores sólo querían ejercer sus derechos.

4º. Denunciar una vez más la complicidad de las direcciones de CC.OO. y UGT con la empresa, no sólo en la negociación de un falso ERE, sino en el proceso de información en las asambleas con los trabajadores. Es fácil ir a un congreso del sindicato a pegarse el discurso rojo, pero verdaderamente patética la incongruencia de estos dirigentes al no ser consecuentes con el discurso de lucha frente al problema.

La situación generada por el ERE presentado por Nissan y autorizado por la Generalitat de Catalunya, debe de servir a los trabajadores para sacar las necesarias lecciones: sobre el papel de las administraciones, de los sindicatos oficiales, de las empresas, etc.

¡No a los despidos de Nissan!

¡No a la represión de los trabajadores!

¡Que las crisis la paguen los ricos!